miércoles, 7 de abril de 2010

SIEMPRE PODEMOS APRENDER

Hola a Todos:

Desde hace tiempo, sobre todo últimamente, he platicado con varios de ustedes, la importancia de la Formación y Educación en el Siglo XXI.

Tal como lo establece la Doctrina Social Cristiana, que basa todo en dos principios fundamentales:
1.- SUBSIDIARIDAD.- Ayudar tanto como necesiten nuestros hijos, en el proceso de su formación y educación desde pequeños.
2.- SOLIDARIDAD.- Ir dejando paulatinamente el principio 1, y pasar al 2, mientras ellos también buscan su autonomía e independencia, personal, familiar y económica, si estamos seguros que nuestro compromiso de educadores y formadores en el principio de SUBSIDIARIDAD, fue completo, nos costará mucho menos trabajo y dará mucha alegría verlos en el cambio del primero al segundo.

Para los que tenemos hijos es la mejor lección que podemos recibir y para los que no los tienen, seguramente sabrán a quien enviárselo.

El amor que les tenemos a nuestros hijos nos lleva muchas veces a cegarnos y a olvidar lo que los ayudará a ser felices a la larga.

Es muy común en estos tiempos que los padres de familia, sobre todo los de ciertos recursos económicos, les construyamos un mundo irreal, sacado de un cuento de Walt Disney. Cuando más tarde que temprano, el cuento termina, nuestros hijos se enfrentan a un mundo que desconocen, que no comprenden, lleno de trampas y callejones sin salida, que no saben sortear, y las consecuencias son peores a las que quisimos evitar.

Hace poco la imagen de un padre con lágrimas en los ojos conmovió profundamente al mundo entero; Pelé el gran ídolo del fútbol de los últimos tiempos, quien a diferencia de otras ocasiones, dio una de las ruedas de prensa más tristes y dolorosas de su vida:

Su hijo, Edson de 35 años, fue arrestado junto a 50 personas más en la ciudad de Santos-Brasil.

El hijo de Pelé fue acusado de asociación delictiva con narcotraficantes y puede ser condenado a 15 años de cárcel.

Con lágrimas en los ojos, el ex futbolista brasileño admitió públicamente que su hijo resultó involucrado en una pandilla de traficantes de cocaína arrestados por la policía, Pelé dijo a los medios: 'como cualquier padre, es triste ver a tu hijo metido en grupos como ése y ser arrestado, pero él tendrá que sufrir las consecuencias'.

Y agregó, 'desafortunadamente, yo quizás estaba demasiado ocupado y no me di cuenta. Es lamentable, porque yo siempre he peleado contra las drogas y no noté lo que pasaba en mi propia casa'.

Pelé es un personaje mundial admirable como deportista y hombre honesto que no perdió su humildad como otras figuras del deporte. Sin embargo, es triste que un hombre bueno y talentoso como él, se haya 'distraído' en su jugada más importante:

La formación de sus hijos.

La historia de Pelé no es un hecho aislado. Por desgracia es la vida de cientos de padres de familia de estas épocas atrapados en una agenda saturada de trabajo y fuera de casa.

Papás que compensan la falta de atención a sus hijos con bienes materiales. Los inscriben en las mejores escuelas, los rodean de lujos y comodidades y piensan que con eso ya cumplieron con su tarea de padres, cuando lo único que han logrado es formar niños que desconocen el hambre, y tiran lo que no les gusta.

Hijos tiranos, pequeños monstruos insoportables y prepotentes que sufrirán y harán sufrir a sus semejantes porque desde pequeños se han salido con la suya.

Muchachitos que creen que sentir frío o calor es cuestión de aire acondicionado, que el cansancio que han sentido se limita a caminar unas cuadras porque no hallaron estacionamiento frente a la discoteca, jovencitos que piensan que el trabajo de los padres es firmar cheques para que ellos tengan todo lo que se les antoja.

¿Qué posibilidades tienen nuestros hijos de convertirse en hombres y mujeres de bien, si los papás les damos todo y no les educamos la voluntad?

¿Qué hijos estamos formando si con nuestra actitud les mostramos que el dinero es lo más importante en la vida?

Confucio decía 'Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío'. 'Proverbios' señala 'Corrige a tus hijos'. Cuánto bien hacen los padres a los hijos cuando ponen esa máxima tan sencilla en práctica. Y cuánto daño les hacen al ponerles todo en bandeja de plata.

Hay muchas realidades que como padres quisiéramos desaparecer; el sufrimiento de los hijos, el exceso de sudor, de esfuerzo, y las carencias económicas. Sin embargo, quizás esas realidades no los hagan felices de momento, pero a la larga puedan forjarlos como hombres y mujeres de bien.

Ojala que más padres de familia tengan la inquietud de enterarse por dónde andan sus hijos. Que no les vaya a pasar que cuando tengan tiempo deban decir: 'Estaba demasiado ocupado y no me di cuenta'. 'Encárgate hoy de lo posible, que Dios se encargará por ti de lo imposible'.

Por el bien de nuestros hijos, puedes ayudar a abrir los ojos en algún hogar, a que no continuemos la generación de la obediencia, primero a nuestros Padres y ahora también tenemos que obedecer a nuestros hijos para que 'no se molesten', si de verdad los queremos pasemos del
Subsidio a la Solidaridad que algún día nos lo agradecerán y si así no fuera alguien sobrenaturalmente verá con buenos ojos nuestra rectitud de intención para formarlos.

Enseñémosles con nuestra ejemplaridad que es más importante al final del día cultivar valores espirituales que recursos materiales que siendo importantes y necesarios con el tiempo se gastan, pierden o acaban y los primeros se multiplican y es el mejor camino para ser más feliz aquí y en la eternidad de acuerdo a los principios que se profesen.

Un abrazo y mis mejores parabienes para todos en el gran reto indelegable de FORMAR PERSONAS HUMANAS FELICES!!!!!!!!

FERNANDO COLUNGA.
593 96698853

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