VOLVER AL AMOR.- Basado en los principios de Un Curso de Milagros
Marianne Williamson
El amor es aquello con lo que nacimos. El miedo es lo que hemos aprendido aquí. Tener la vivencia del amor en nosotros y en los demás, es el sentido de la vida. El amor no es material es energía.
La experiencia que de él tenemos es la de la bondad, la entrega, el perdón, la compasión, la paz, el júbilo, la aceptación, la negativa a juzgar, la unión y la intimidad. El amor esta dentro de nosotros, es indestructible.
LOS PRINCIPIOS La luz está en ti.
Te pasas la vida entera resistiéndote a la idea de que allí afuera haya alguien más listo que tú, y entonces, de pronto, sientes un gran alivio al saber que es verdad. De pronto, ya no tienes demasiado orgullo papa pedir ayuda. Eso es lo que significa entregarse a Dios.
En momentos la vida puede ser muy dolorosa, y en la mente inicia una interminable búsqueda de cosas que nos hagan sentir mejor. Lo que aprendí en Un Curso de Milagros es que el cambio que estamos buscando lo llevamos dentro.
Jesús dice que podemos construir nuestra casa sobre arena o sobre roca. Si la edificamos sobre arena, los vientos y la lluvia pueden desmoronarla. Si la construimos sobre roca, nuestra casa será recia y fuerte y las tormentas no podrán destruirla. Nuestra casa es nuestra estabilidad emocional.
Que es el amor dentro de nosotros.
Que ir en pos de Él, es decir, pensar con amor, depende totalmente de nosotros.
Que cuando optamos por amar, o cuando permitimos que nuestra mente se unifique con Dios, la vida es maravillosa. Cuando nos apartamos del amor, comienza el dolor.
El amor no conquista todas las cosas, pero sí las pone en su debido lugar.
Dios es amor, y habita dentro de nosotros.
Un Curso de Milagros se autodenomina “un entrenamiento mental” para renunciar a un sistema de pensamiento basado en el miedo y aceptar en cambio un sistema de pensamiento basado en el amor.
Entregarse a Dios significa entregarse al amor.
Entregarse a Dios significa relajarse y amar, sin más.
El amor es energía.
Sólo el amor es real.
Dios no es el autor del miedo. El autor del miedo eres tú
El amor en la mente produce el amor en la vida. Este es el significado del Cielo.
El miedo en la mente produce el miedo en la vida. Este es el significado del infierno.
Tu yo perfecto es el amor que hay dentro de ti. Tu tarea consiste en permitir que el Espíritu Santo retire el pensamiento temeroso. El amor es inmutable.
Dios mismo iluminó tu mente, y la mantiene iluminada con Su Luz, porque Su Luz es lo que tu mente es.
Asumir la responsabilidad de nuestra vida significa, pues, asumir la responsabilidad de nuestros pensamientos. Y rogar a Dios que salve nuestra vida significa rogarle que nos salve de nuestros propios pensamientos negativos.
La alternativa de Dios al miedo es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el “eterno vínculo de comunicación entre Dios y Sus Hijos separados”. El Gran Transformador de la percepción, que de miedo la transforma en amor.
La fe.- No hay ningún problema que la fe no pueda resolver
Tener fe es confiar en la naturaleza que mueve el universo. Tener fe es creer que el universo está de nuestra parte, y que sabe lo que hace. Nuestra disposición a confiar en ella le permite operar en beneficio nuestro. Sin fe estamos perdiendo el tiempo.
Es importante respetar las leyes que rigen el universo físico porque al violarlas amenazamos nuestra supervivencia. El equivalente interno del oxígeno, lo que necesitamos para sobrevivir, es el amor. Cuando contaminamos nuestras relaciones con pensamientos falsos de amor, o las destruimos o abortamos con actitudes poco amorosas, estamos amenazando nuestra supervivencia emocional.
Respetamos las leyes de la naturaleza para sobrevivir. Y cuál es la ley suprema interna? Que nos amemos los unos a los otros. La falta de amor nos puede matar con tanta seguridad como la falta de oxígeno.
La fe es un aspecto de la conciencia.
Nunca perderás el rumbo, pues Dios es quien te guía.
Cuando nos entregamos a Dios, nos entregamos a algo mayor que nosotros, a un universo que sabe lo que está haciendo.
La experiencia del amor es una opción que hacemos, una decisión de la mente: ver el amor como el único objetivo y el único valor real en cualquier situación. Mientras no elegimos esta opción, seguimos luchando por obtener resultados que creemos que nos harían felices. Pero todos hemos adquirido cosas que pensábamos que nos harían felices, sólo para descubrir que no era así. El dinero, el sexo, el poder o cualquier otra satisfacción mundana no nos ofrecen más que un alivio temporal de nuestro pequeño dolor existencial.
Dios significa amor, y voluntad significa pensamiento. La voluntad de Dios es, pues, un pensamiento de amor. Si Dios es la fuente de todo bien, entonces el amor que hay dentro de nosotros también es la fuente de todo bien.
LA PRACTICA .- Las relaciones
El templo del Espíritu Santo no es un cuerpo, sino una relación.
Cuando te encuentres con alguien, recuerda que se trata de un encuentro santo. Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo. Tal como lo trates, así te tratarás a ti mismo. Tal como pienses de él, así pensarás de ti mismo. Nunca te olvides de esto, pues en tus semejantes o bien te encuentras a ti mismo o bien te pierdes a ti mismo.
Amar a otra persona es ver la faz de Dios.
Siempre aprenderemos lo que hemos decidido enseñar. Si opto por bendecir a otra persona, terminaré sintiéndome siempre más bienaventurada. Si proyecto culpa sobre otra persona, terminaré sintiéndome siempre más culpable.
lunes, 3 de enero de 2011
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